Hace unos dias escribía una entrada refiriendome a Laura con el título “Ella baila sola”. Posteriormente tras la salida de Terry volví a referirme a Laura diciendo que ella no bailará sola. Aunque parezca una contradicción no lo es. Laura baila sola y no baila sola. Emocionalmente no lo hace, se protege de Marcelo y se ampara en su amor para conducirse por la misma senda cogido de su mano, antepone todo a su relación y que cada uno le ponga la etiqueta que quiera pero es evidente que ese es su mayor deseo y su prioridad más absoluta. Ha elegido ese camino desde el principio y en él se ha implicado hasta el final; en lo que queda de concurso ella no bailará sola sino al ritmo que entre los dos decidan llevar, le será fiel hasta el final y a pesar de todo lo que se vea venir se mantendrá firme en su decisión Ella es así.
Pero Laura también seguirá bailando sola, a pesar de tener pareja de baile cada hora que pasa en esa casa y conforme se acerca el final más sola que nunca parece encontrarse. Dentro del mismo concurso Laura está viviendo dos experiencias distintas, por una parte su amor con Marcelo y por otra el concurso en sí. Laura no es consciente de lo que está siendo su concurso en la casa, porque tal vez la ceguera de su amor por Marcelo no le está permitiendo calibrar objetivamente su paso por la casa. En esa Laura jugadora que deambula por la casa basamos nuestra teoría de que baila más sola que nunca. Existen conversaciones con Marcelo que nos podrian estar dando indicadores de lo sola que está concursando, y lo tremendamente alejado que se sitúa su propia pareja de ella. Pero Laura, aparte de darnos los mejores momentos de toda la edición para bien y para mal, si por algo ha ganado al corazón de la gente, y no solo la gente de fuera sino de sus propios compañeros ha sido por su personalidad. Alejándome de sus estridencias externas y de esa capa superficial que parece ser el cebo de la mayoria de sus detractores, ha demostrado aparte de un gran corazón una intuición fuera de lo común, una madurez absoluta bastante por encima de sus demás compañeros y aunque parezca mentira una visión de las cosas dentro de la casa muy superior al resto de concursantes incluido el propio Yago.
Ella se está dejando llevar, porque así lo quiere, y le será fiel hasta el final, se está dejando arrastrar por una sola de esas experiencias que está viviendo de las dos, y no le importa, aún sabiendo que se está perjudicando ella misma y está empezando a ser cuestionada por una amplia mayoria de la casa, ella le sigue. Su mayor enemigo ella sabe quien es, lo caló desde el primer momento y jamás se equivocó, le pidió perdón porque Marcelo se le pidió e intentó acercarse de nuevo a él, pero ella sabe que eso no es así, que su mayor enemigo es Yago, así lo fué desde que entró, así lo vió y así lo sigue viendo.
Pero Laura tiene un problema. Yago en su estrategia ha arrastrado a Marcelo, aunque tambien a Marta y a Lydia. Y Marcelo ha picado en el anzuelo quizás por su inexperiencia, y le sigue, y por otro lado tiene a Laura quien le ha aupado hasta este momento. Sin quererlo se encuentra en medio de dos fuegos cruzados, y ciego absoluto no está sabiendo esquivar los tiros. Confía en Laura, y sin embargo confía en Yago. Laura ya no sabe como decírselo, pero no le insiste, posiblemente le esté dejando que sea él mismo quien se de cuenta de su error, pero mientras tanto flaco favor le está haciendo Marcelo a su pareja, casi me atrevería a decir que la propia Laura aparte de tener un enemigo declarado tiene otro tácito y lo tiene en casa. Sin darse cuenta está protegiendo al enemigo de su pareja y aupándolo hasta las mismísimas puertas de la final.
Marcelo tampoco es tan tonto, quizás un poco débil y bastante influenciable, ha caido en la estratégia de Yago, sin haber hecho este demasiado esfuerzo y a pesar de los avisos de Laura se ha dejado envenenar con esa pózima secreta que destila Yago. Sé que se dará cuenta de su error, pero tal vez me pregunte si no será demasiado tarde. Está sometiendo a un riesgo innecesario a Laura a quien está exponiendo más de lo aconsejable y se está dirigiendo él solito a su propio suicidio. Y todo por no hacerle caso a su pareja.
De esta situación quien más se está beneficiando sin duda es Yago, que asiste incrédulo a la actuación de Marcelo y está disfrutando de ello. Sus otros tentáculos los está manejando a la perfección atrayendo a Lydia y a Marta a su terreno, y avivando en cuanto puede la separación de la pareja con el resto de la casa, incidiendo por supuesto mucho en Laura que sabe es su principal enemiga. No cejará un día en que no lance pildoritas al cielo en contra de ella aunque es incecesario ya que su objetivo de enfrentarla al resto de la casa ya lo ha conseguido, si que está consiguiendo su desacreditación sibilina y que cada día la gente hable más de ella, dentro de la casa para mal. No sé si persigue un nuevo enfrentamiento entre la pareja que los desgaste o simplemente librarse de nuevo de cualquier nominación. Sea lo que sea, lo está consiguiendo.
Pero está cometiendo el mismo error que cometió la primera vez. Está infravalorando el poder de Laura y de quien le apoya, está jugando solo de puertas hacia dentro y olvidándose del exterior, precisamente muchísimos más ojos que existen dentro, está convirtiendo sin querer a Laura no solo en la mala de la casa sino en la mártir de fuera, porque no hay nada mejor para hacer favorita a una persona que atacarla con la única argumentación de que es la favorita, dándole un plus adicional que corrobora el pensamiento de mucha gente. Si el principal jugador de la casa ve a otro concursante mejor que él... por algo será.
