10 de marzo de 2010

DUELO DE TITANES

Ayer hablaba de la aburrida semana que habiamos pasado con los de la casa y me refería a la poca motivación que denotaba alrededor del programa a éstas alturas, con un Pepe más que autosuficiente y poco mas allá que contar. Anoche en la gala nos regalaron con un intento desesperado por reconducir la situación con la entrada de Dani Rubio y Marusky por un lado y de Orlando y Gema por otro. La confianza es ciega y algo se nos escapa a los espectadores que de nuevo nos privan de averiguar el origen de semejante confianza, lo cual es de agradecer para los que vivimos esto con interés y andábamos ciertamente huérfanos de esa esencia perdida últimamente.



Múltiples lecturas acompañan a dichas entradas, y sin querer caer en el tópico de las contradicciones, quizás la demostración de que para un buen espectáculo solo es necesario unos buenos actores que lo lleven a cabo la sola visualización de un affaire Orlando-Gema y un bucle activado por la inercia Dani-Marusky nos arrancó cierta sonrisa. Meten actores con un papel predeterminado y unos objetivos evidentes, trazamos las lineas por donde ha de discurrir la acción y solo nos queda esperar a que todo ocurra como estaba previsto. De nuevo vuelven a errar, y no me cabe que después de once años de gran hermano aún no se haya aprendido lo suficiente como para saber que eso jamás ocurre así. El juego riñe con el espectáculo, el morbo resulta contenido si existe cheque por medio y las ganas de estar el mayor tiempo posible delante de las cámaras harán lo posible para que todo circule por caminos totalmente distintos a nuestras posibles pretensiones. Supongo que esa misma contradicción tambien formaría parte de toda esa esencia que nos une, y solo la extracción de innovadas percepciones si las edulcoramos en el entorno que tenemos y con los habitantes de la casa le daría cierta vida a toda esa pasión que nos desborda a veces.


Duelo de titanes, si nos basamos en el juego, describiría yo al rol de inteligencias que nos han metido unidos en el mismo escenario. Por un lado Dani Rubio y por otro Pepe, la esencia del concurso en sí contra el hambre de desmontarla. Dos animales del formato que con sus peculiaridades lo desarmaron en su día, un choque de trenes con objetivos diferentes unidos frente a frente, dos conceptos diferentes de ver el juego y de vivirlo. Lástima que a Dani le pille todo un poco sobrepasado el tinglado, pero al aceptar el reto se autoexamina de muchísimas cosas tal y como está haciendo Pepe. Los dos defienden causas diferentes mucho más allá del valor del dinero y ya solo nos queda lo que el paso del tiempo nos pudiese ofrecer de ellos mismos.



A Pepe ya lo venimos observando días, y hemos podido comprobar que su actitud permanece intacta; a Dani las primeras referencias nos avisa de un posible heredero de aquel famoso Mayo del 68, acorbatado y acomodado y que decide asumir en primera persona su particular Rubicón con Gran Hermano. Quizás en su estructura mental renazcan de las cenizas muchas incógnitas que en su día no pudo o no supo demostrar, quizás un inexplicable lavado de imagen que no viene a cuento para nada al carecer de sentido alguno, o quizás unas ganas de demostrar no se que al propio formato y que le condicione su participación.

Los concursos de ambos fueron distintos, los tiempos tambien. Dani dividió el entorno GH trazando una linea de hipócrita moralina rechazada y aplaudida al mismo tiempo, se rebeló contra lo establecido junto a sus compañeros y pusieron el formato patas arriba, cosa que muy poca gente le ha perdonado aún. Fue acusado de dinamitar el programa al igual que Pepe, pero la diferencia entre ambos estuvo en que uno lo hizo para ganar y el otro para divertirse, uno contó con el mayoritario apoyo del público y el otro no. Ambas posturas fueron polémicas, una aceptada y la otra rechazada. Pepe rompió esquemas desde lo políticamente correcto y Dani desde lo incorrecto. Aún hoy en día y con el transcurso del tiempo no se ha comprendido aún por mucha gente, donde estaba semejante línea de separación entre el juego y la diversión, entre el largo y el corto plazo, entre el pensar en fuera de la casa o el pensar en sí mismo. Dos conceptos difíciles de evaluar y difíciles de asumir. Pepe fue reconocido por todos, Dani solo por unos cuántos románticos de la libertad que asumieron su rol y se negaron a claudicar ante lo aconsejable. Dani fue un rebelde de sí mismo y eso gustó, Pepe fue un rebelde del programa y también gustó.



Hoy los tenemos a los dos en la casa. Seguramente seguiremos viendo al mismo Pepe de siempre, ese que todos conocemos; pero muy pocos observarán los silencios de Dani desde fuera y solo uno los observará desde dentro…. y ese será Pepe. Y cuando digo observar, no digo mirar sino comprenderlos. Solo los que en su día lo conocimos bien desde el naranja como fondo e interminables borracheras de ron a altas horas de la madrugada podremos leer esos silencios y algunos a su vez también terminarán por comprender el verdadero valor de una buena charla de madrugada sin que el consuelo de unas meras palabras sirvan de entretenimiento y seducción.

No tengo ni idea del Dani que me voy a encontrar. Lo mismo la nostalgia me juega una mala pasada y espero al de entonces, pero deberia ser consciente que nada ni nadie es igual a entonces. Me conformaré con esos silencios estudiándolos a todos y que Pepe siga pensando ahora con más razones.


Poco espero sin embargo de la otra pareja. El morbo es gratuito y la imaginación no tiene límites. Meter a estos dos para que no arreglen diferencias puesto que no las había (a que premio optan?) sino para que se lien y sacien la dosis diaria de autoconsumo televisivo y rumorología al dente, entre dos amigos que se aprecian y se respetan, que rompan cualquier vínculo amistoso con una tercera parte y engorden las sobremesas con dimes y diretes es poco menos que tacharlos de tontos. El cartel es muy previsible y si hubiesen querido ya lo habrian hecho sin cámaras delante, por eso decía al principio la pura contradicción entre lo que se promulga y lo que se desea.

El concurso adquiere tintes de parecer concurso cuando todos sabemos que no lo es pero ya les vale el hacer creérselo y mantener la maquinaria viva durante unos dias, mientras la estética de ver a gente como Pepe, Dani, Gema, Jorge, Ana Toro, Raquel López deambular por la casa y parecer que concursan en Gran Hermano de nuevo le da un punto emocionante a todo éste lio y hasta de competición por momentos, revivir recuerdos o reencontrarse con ellos de nuevo delante de la pantalla no podemos negar que tiene su “aquello”.

6 comentarios:

alfonso dijo...

Tienes arte, compadre

Anónimo dijo...

como los toreros, esto es un puro engañabobos comeran las uvas en la sierra y todos tan felices

Anónimo dijo...

balzac_. ¿Donde paras?

Si quieres puedes pasarte por aqui y hacernos una visita.

Hay viejos conocidos tuyos.


http://gh-laheskoria.com/la-leyenda-del-indomable/

Anónimo dijo...

Esta es la buena.

http://gh-laheskoria.com/

PK-Grosella dijo...

Balzac?
Eres execrable! lo sepas!!!!
Estoy enfadada.
Ni lo leerás......

gavina dijo...

Por fin te encontre!!!!!

No se que pasaba que desde hace dias
no podia entrar.

Ahora veo que ha cambiado la direccion y de Gran Hermano Zero, a pasado a ser Gran Hermano doze.

Pues quizas era eso!!!!!

Espero que eso signifique que piensas seguir escribiendo y comentando GH.

Que ya esta bien de descanso!!!!!

Que ya te toca!!!!!

jajajaja, es broma.

Pero es que a mi, me encantaria poder volver a leerte.

Mil besos.

Grose, guapa, si me lees, unos cuantos para ti tambien.

Publicar un comentario