Madrugada del domingo. Sobre la una comienza El Debate. Sobre la mesa del presentador vemos un cronómetro. Comienza el debate y sobre una de las pantallas de la casa, vemos a Patricia en el confesionario, ataviada estilo Jhota con muchos colorines. Jordi comienza el debate, mientras nosotros vemos a Patricia por la pantalla pequeña sin dejar de hablar en el confesionario. El debate sigue su curso, y en la pantalla pequeña no nos ofrecen otro plano de las dos casas excepto el confesionario donde habla y habla Patricia.
Parece que nada de lo que acontece en las casas importa excepto Patricia. Sigue el debate su curso cuando de pronto, Jordi Gonzalez, dice que van a conectar con la casa. Aparece Patricia hablando sola, de forma extrañamente rápida, sin parar, sin descansar, como si estuviese soltando un monólogo ante un espejo, o ensayando un discurso para memorizarlo. Jordi, nos dice, que va a poner el cronómetro en marcha, que son la una y diez, y que iban a ver, el tiempo que Patricia no deja de hablar. Nuevo plano de Patricia, erre que erre.
Sigue el debate, mientras nos siguen pinchando en la pantalla a Patricia sin dejar de hablar. A los veinte minutos más o menos, de nuevo el presentador del debate dice que conectan con la casa, para ver si Patricia ya ha dejado de hablar. Patricia, sigue erre que erre, de forma acelerada y ésta vez repitiendo las mismas cosas que habia dicho en la primera conexión, como si hubiese vuelto a empezar. Jordi, nos da el tiempo cronómetro en mano de Patricia, como si de una carrera se tratase. Las carcajadas surgen de plató mientras de nuevo Patricia en pantalla.
Sigue el debate, y apenas en la pantalla nos sale otra imagen que no sea Patricia erre que erre. Nueva conexión con la casa, y cronómetro en mano, de nuevo la misma repetición de la primera conexión. Se van tomando los tiempos y Patricia dale que te dale. De nuevo carcajadas. Asi hasta el final, sobre las dos y cuarto a punto de terminar el debate, vemos que Patricia termina su discurso, y Jordi, quiere conectar de nuevo, pero ve que acaba de terminar, nos da el tiempo, una hora y casi veinte minutos sin parar. Con la imagen de ahora si, la casa con una Patricia de espaldas a sus compañeros en el sofá explicándole los pormenores de su confesionario.
Su madre, en el video de presentación para la entrada al concurso, dijo una frase que a mi particularmente me hizo sonreir, “es que no la soporto, ojalá se fuese y no viniese más...”. Patricia en su video de presentación hizo alguna alusión similar como de que su madre no la soportaba. En la casa, a sus compañeros también ha vuelto a reiterar alguna vez que otra que en su casa no la soportaban. Julia, en más de un arranque de sus locuras y sobre todo cuando se ha puesto a hablar de Patricia, ha aludido en más de una ocasión “al papelón que está haciendo Patricia”. De la misma forma que ha intentado explicarnos a su manera quien es Julia para que lo sepamos, y lo ha repetido una y otra vez, por activa y por pasiva.
La semana pasada, cuando en la mayoria de las encuestas daban con Patricia en la calle por un amplio margen de diferencia con respecto a Mireia. Sorprendentemente y ante la sorpresa de casi todos, Mercedes pronunció el nombre de Mireia. Este hecho ha sido comentado en todos los blogs como un hecho sorprendente excepto en los de la cadena, que han comentado el hecho como de puntillas. Patricia, al ser según nos dicen la segunda más votada cambia de casa, y presumiblemente si esta semana no saliese Patricia, sino Julia, su enemiga declarada, la que le ha intentado quitar la careta, y Patricia fuese la segunda más votada, de nuevo según las normas de cada semana, Patricia de nuevo volverá a su antigua casa, esta vez, sin Julia dentro.
A Patricia, se le ha visto cantar hasta el hartazgo, hablar sola, cantar sola, se le ha visto tranquila intercambiando consejos con sus compañeros, se le ha visto feliz como una niña con sus primeros zapatos nuevos, se le ha visto llorar por nada, por haber sido elegida por sus compañeros aludiendo en la primera semana que es porque en la calle no la quieren, o sea, por nada. Se le ha visto un comportamiento normal y extraño al mismo tiempo, se le ha tachado de todo, ha hartado a sus compañeros hasta el infinito, nos regala de vez en cuando escenas ridículas de parvulita en una fiesta de cumpleaños, canta y canta. No entra en ninguna guerra partidista y pareciese como si se mantuviese al márgen. Estilo peculiar, la llaman la nueva fresita del concurso. Julia no la traga, ni la puede ver. Julia ha convivido con ella.
Con todo esto no quiero decir absolutamente nada, aparte de lo que está escrito. Este año ha habido muchas quejas del público por el casting, como si desde el principio todo sonase un poco raro. Tambien ha habido muchas quejas sobre como se estaba teledirigiendo el concurso de forma descarada. Durante todo el debate del domingo, Patricia parecía una invitada más. Entró y salió justo a la misma hora que el debate. Al intentar conseguir alguna foto de Patricia he consultado el apartado de noticias de los concursantes en la página oficial, y en todos los concursantes hay información disponible excepto en Patricia, que está en blanco. Será algún tipo de error técnico. En el resumen del debate de la página oficial apenas se menciona el confesionario de Patricia, cuando hubo hasta cuatro conexiones en directo.

