6 de febrero de 2012

ESCENARIO FICTICIO




    Decía Pepe Herrero anoche que estábamos ante la mejor edición de toda la historia, y la verdad es que me sorprendió un poco esta afirmación a apenas tres semanas del inicio y sin que apenas tengamos datos suficientes para valorarla con cierto criterio. Es cierto que observo una gran diferencia de perspectiva entre la casa y fuera. Me está sorprendiendo la profusión de cosas a vistas de fuera que parece que están sucediendo dentro y estoy llegando al convencimiento de que casi se estuviesen cambiando las tornas y sea ahora aquí fuera donde todo estuviese magnificándose en vez de dentro. Todos hemos alabado la normalidad de los concursantes de éste año, sus formas, su corrección y su buen rollo, pero todos estamos remarcando en rojo cada vez más justo lo contrario lo que me da pié a pensar que eso que siempre hemos demandado de la famosa utopía de la “autenticidad” bien podría carecer de sentido en éstos concursantes.

   Lo que me incita a pensar que es esa  y no otra la base sobre la que está girando el concurso, si todos aceptamos como buena la edición y el perfil de los concursantes pero poco a poco vamos desgranando su hipocresía y su cinismo al contrario de otras ediciones somos nosotros quienes estamos marcando el ritmo del concurso desde fuera y no ellos desde dentro. Nosotros somos los que estamos creando las historias en base a acontecimientos puntuales y normales propios de cualquier edición, quizás estemos sobrevalorando todo lo que está aconteciendo.

   Algunos hechos  a todas luces “importantes” han sucedido durante este fin de semana, hechos que por sí solos y a mi entender carecen de mucho interés pero que estoy observando parecen trascendentales para la definición del concurso. Simularemos entrar en ese escenario que parece sacado de cualquier teatro de tercera y observamos la magnitud que estamos dando a algunas de las escenas que hemos vivido. Podríamos dividir la obra en diferentes tramas, que se van desarrollando en distintos momentos y con distintos personajes.

   Por un lado tenemos en el escenario el enredo amoroso que lleva varios días fraguándose y que ha terminado con la magnificación del edredoning  entre Noe y Ales, por otro lado la integración de Aris y la disposición a su servicio de su historia y la información que trae del exterior y por otro lado la escena del perro. Si a éstas añadimos las clásicas de la preocupación por las nominaciones nos podría dar un escenario shakespeariano que tanto nos está dando que hablar. Si lo analizamos fríamente ninguno de ellos diferirá mucho de acontecimientos similares ocurridos en otras ediciones, pero en ésta por alguna extraña razón están adquiriendo unas dimensiones extraordinarias, y haciendo que el rumbo  adquiera una velocidad espectacular.

    El tonteo entre Noe y Ales y la falta de definición de Michael con Mary Joy ha dado lugar a un enredo estrambótico donde el objetivo de Ales de acostarse con Noe ha tenido que pasar por encamarse con Mary Joy, propiciando una escena de celos en Noe y Michael hasta el punto de pedirle ésta al policía que durmiera con él, y que éste se replantee muy seriamente su relación con Mary Joy, a quien le echa en cara que durmiese con Ales. El resultado, el esperado, Ales y Noe encamados y Michael atando en corto a Mary Joy y replanteándose su situación.

   El papel de Aris y el mercadeo de su historia familiar está empezando a ser replicada desde algunos compañeros, pero el hecho que en los pocos días que lleva en la casa haya puesto su punto de mira en Juan y en Pepe dejando entrever que posee datos suficientes está haciendo desconfiar de él y empezar a verlo como estrategia preconcebida, si a eso añadimos algunas desafortunadas declaraciones suyas está consiguiendo él solito ponerse en el ojo del huracán.

    La escena del perro, ha sido una de las más comentadas en las últimas horas, y sobre la que giró la interesantísima tarde-noche de conversaciones paralelas en la casa, no exenta de polémica es el vivo reflejo de lo que decía antes sobre la magnificación de las cosas y de la forma que está sucediendo todo. Un hecho aislado de Pepe menospreciando al perro por haberle molestado éste mientras dormía ha desencadenado una polémica inusual que ellos mismos en sus conversaciones reflejaron perfectamente al insinuar Aris que Pepe había cometido sobre el animal un acto grave, a lo que éste le respondió que grave era con su manera de decirlo en como lo estaba convirtiendo él. Creo que las formas que son las que están haciendo la edición diferente ha sido en éste hecho precisamente la que lo ha convertido en importante, y a partir de ahí, todo el festival montado alrededor de posicionamientos y divagaciones. 

    Cualquier excusa es buena para poner sobre el tapete el objeto estrella de la edición que son las nominaciones y el miedo de los concursantes a decir abiertamente lo que piensan. Hechos aislados que están produciendo fractura en el “buenrollismo”, y que a cada minuto que pasa es más difícil sostener. El equilibrio de la casa parece mantenerse intacto a simple vista pero solo es un espejismo que esconde una terrible lucha de cloacas donde algunas máscaras están empezando a desprenderse, lo malo que es que al final de la noche nos amenizarán con algunos cánticos de campamento y diremos aquello de que majos que son……

3 comentarios:

ezequiel dijo...

Acabo de ver el episodio del perro, y la verdad es que Pepe, hombre, no ha tenido una buena reacción con lo del perro, pero no es como para que diga Aris que Pepe es un maltratador. Que se le puede dar un aviso a Pepe, pues quizás, pero ya sería exagerar demasiado. Pero vamos, que se ve que lo intenta apartar porque le esta molestando (aparte de que no se si Pepe ve quién es el que le molesta).

Se diría que quien ha asomado la patita no ha sido el perro, sino su adiestrador. Creo que el destino de este chaval estaba ya marcado no desde que entro, sino desde que la Milá comentó a los concursantes que el chaval entraría via subasta. Nadie vio con buenos ojos aquello, eso de entrar para pagar, y tengo que decir que me gusto mucho la semana pasada, esos comentarios entre los habitantes de la casa, comentando si es licito o no que un chaval entre pagando, cuando ellos han tenido que pasar un montón de castings. El programa quizás sin pretenderlo, se encontró ahí con un inesperado (pero interesante) debate entre los propios habitantes sobre la forma de entrar de Arístides.

El chaval dice que cuando deje la casa se ve ya en algún “Sálvame”, y con eso empezar a recuperar parte del dinero. Salvo que gane el concurso, diría que vaya manera de tirar el dinero. No sé cuanto podrá ganar, pero igual ni la mitad de la mitad. Además debería saber que muchos GHs dicen a los que entran “Olvidaros de ganar dinero”. (Antes decían, que por cada semana eran 600 euros lo que ganaban, ahora supongo que mucho menos).

Hoy dicen que hay nominaciones, seguro que Arístides esta nominado, y yo creo que este quien este nominado o nominada con él no tiene nada que temer. Espero que el programa no se saque ninguna norma de cambiar las votaciones por que “les sale del bolo” (no precisamente del bolo). Y espero que en los resúmenes nos pongan las conversaciones no sobre la prueba, (que no tengo ni puta idea de que va esta), ni de cómo van los ligues en la casa, si no del tema de preparar las nominaciones, que me parece que este año las estrategias pueden dar mucho juego. Y Pepe, no el que esta en la casa, si no el de Nominaitor, dice que Ochoa es la estatega. (Si lo dice él, por algo será).

balzac dijo...

En el video se denuestra que su lenguaje corporal no miente.

Una vez, enconrtrada la postura correcta, de supino inverso con el lateral cúbito caído y el rostro dispuesto hacia el ángulo izquierdo, y mientras su respiración mantenía un perfecto equilibrio diafragmático, podremos observar si nos fijamos con detenimiento que su abdomen se eleva y desciende con amplitud y regularidad, sus piernas completamente estiradas a todo lo largo del sofá sin tensión alguna y su cara absolutamente ralajada, pues en tal proceso de relajación ausente resulta que Torso, que andaba juguetón, al verlo tan cándido y relajado, se dispuso a acercar su hocico curioso a la nariz del susodicho, a lo que éste, en un acto reflejo, al ver roto su equilibrio neuronal, que en ese preciso momento se encontraba en fase tonificante completa profunda, estiró sin querer su antebrazo, eso si con un movimiento en todo momento elegante flexiblemente hablando, pero con tan mala suerte que fué a dar sin querer en el hocico del intruso curioso, claro teniendo en cuenta la diferencia de masa corporal entre uno y otro se sobreentiende que el pequeño blanco fuese desplazado como unos dos o tres metros, ante lo cual el instinto relajante de Pepe, que aún así y a pesar del incidente continuó con su ardua tarea relajante volviendo a cerrar de manera progresiva sus ojos que por un momento habian despertado de su obligado descanso.

Aris, que disfrutaba de otro merecido descanso en el sillón continuo al dormitante Pepe, observó la escena y vió a cámara lenta el movimiento rápido de Torso hacia atrás y a unos treinta centímetros a la altura del suelo que impulsado por el antebrazo de un Pepe aletargado había desplazado su ubicación original.

Aris, que en ese momento ojeaba una revista,levantó la vista hacia ese ente llamado Pepe, que ni se había inmutado, y balbuceó una serie de palabras ininteligilibles, Torso una vez recuperado de su vuelo por encima de la mesa, prosiguió su vida como si tal cosa, Pepe la suya y Aris se quedó por un momento bufando para sí mismo porque se había percatado que en ese momento las cámaras estaban a otra cosa, lo único que pudimos transcribir de ese preciso momento que salió por su boca fué algo así como jdksjhdlsj, repetido en al menos dos o tres ocasiones.

Después del incidente, la vida de Torso volvió a su más estricta rutina, la de Pepe continuó en estado comatoso adormilado durante un buen rato, y a Aris le perdimos la pista durante unas horas.

Hasta que reapareció en plena comida y se ofreció de manera voluntaria a traducirle a Pepe lo que le había dicho en el momento de autos. Pepe que ahora sí, parecía despierto, se encaró con él y le preguntó hasta dos veces que qué era lo que significaba aquello, a lo que Aris, cansado ya de tanto repetirlo se lo dijo en dialecto salvamentístico para que le entendiera: "yo por mi perro ma-a-a-to", a lo que Pepe con esa gracieja que la caracteriza cuando no duerme le contestó con airada templanza "y a mi, qué...."

Los demás compañeros, que asistían perplejos a semejante espectáculo se echaron las manos a la cabeza, y empezaron a susurrarse unos a otros por lo bajini frases como "has oido lo que le ha dicho?" "si, tio, muy fuerte....". Las noticias corrieron como la pólvora por toda la casa propagándose a la velocidad de la luz hasta llegar al cuarto de la lavadora, donde el páter discutía con David sobre el efecto inverso de la solución de una inecuación exacta que sería la que les llevaría a la solución de la nominación de Pipi. Cuando les llegó la noticia les dejó boquiabiertos, y salieron ambos corriendo, el páter se dispuso a ir a por Aris para decirle cuatro cosas de Pepe, y David se fué a por Pepe para decirle cuatro cosas de Aris, quedaron en verse a los quince minutos en el cuarto de los chicos para intercambiar los datos pertinentes y establecer los próximos pasos a seguir.

PK-Grosella dijo...

Una vez mi padre estaba plácidamente durmiendo la siesta del borrego, o sea, esa que te adormila un rato antes de comer.
He de decir que no estaba en la postura de Pepe, sino sentado en su sillón orejero, el de pensar.
Había estado de viaje y venía con el jet lag a cuestas y se podría decir que estaba un poco grogui y se adormilaba cada vez que se sentaba, fuera en el sillón de pensar o no.

Bien, pues hete aquí que mi madre me pide que amablemente despierte a mi padre para que venga a la mesa a comer y yo, que a los 8 años era muy obediente, no como ahora, allí que me fui a despertar a mi padre, con la mejor de mis sonrisas.

Cuando llegué respiraba profundamente, daba pena casi despertarlo, pero yo debía cumplir órdenes de mi superior y no vacilé en posar mi pequeña manita en su rodilla al tiempo que le susurraba... "Papá... que..."

No acabé la frase.
Se despertó sobresaltado y dando un brinco (yo no era tan feota como para eso, lo juro!!!), me dio tal patadón que me caí de culo tres metros más allá de donde había comenzado a decir mi frase.

Y?
Debí haber tomado medidas? Eso debería ser muuuuuuucho más grave!!! Yo era una inocente niñita!!!!

Pues no pasó nada... claro que no. Mi padre se sobresaltó y se defendió por instinto. Ni se paró a pensar qué era lo que le estaba tocando la pierna...

Yo creo que lo que le ha pasado a Pepe con Torso es más o menos lo mismo (salvando las distancias, porque ni mi padre baila, ni yo soy un cachorro).

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